
Suspendidos, detenidos y flotantes
aún así, avanzando inexorablemente en el tiempo,
como las ignotas agujas del reloj ausente;
así nos amamos.
Intensa y profundamente,
con fuerte y delicado empeño,
empapados de urgencias contenidas
despojados de reclamos extranjeros.
Hambrientos y desesperados,
recurrentemente apasionados,
satisfechos y aún cansados
con renovado deseo nos buscamos.
Presintiendo y adivinando,
en la aparente incertidumbre de lo no vivido;
allí el amor que sorprende y confirma
cotidiano y maravillosamente extraordinario.
Solos, tú y yo,
en prescindibles escenarios,
conviviendo y viviendo con,
nos convertimos en necesarios.
M.V.Z.
2 comentarios:
q lindo es encontrar "patitas" en la cama... y màs cdo. llega el frìo!
a mi me paso algo muy parecio alguna ves. Rosario
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